UNTITLED #52

LUIS G. HERNÁNDEZ
INSTALACIÓN | 15 JULIO 2016

Untitled #52 consiste en una estructura que fue construida dentro de la sala de exposición en Artere-a y ligeramente se asimila en forma a una valla publicitaria, al muro fronterizo entre Mexicali y Calexico, por el cual el artista transita a diario, o a una manta de manifestación o protesta. La obra se extiende a lo largo de la pequeña sala casi en su totalidad, y confronta al espectador al momento en que se le aproxima.

Debido a su tamaño y su posición diagonal en relación a la sala, pareciera como si la pieza se hubiera impuesto forzadamente dentro del espacio, y que de alguna manera no encajara naturalmente en su entorno- este es un objeto o cosa plantada en su sitio actual que sólo puede habitar en él durante un tiempo determinado.

La temporalidad de la obra hace eco de lo que el texto dice y es acentuada por la impermanencia del medio empleado para aplicar las letras en la superficie. El tono oscuro alrededor de la frase es polvo de grafito, un material que puede ser fácilmente embarrado por algún visitante y crear marcas, manchones y rayones en la obra, esto da la posibilidad al espectador de interactuar con/o dañar la pieza, ya sea deliberadamente o no. Las obras de sitio específico y de arte instalación son efímeras por naturaleza, y como tal, Untitled #52 es autorreferencial.

La pieza apunta a su anticipado desplazamiento o su destrucción después del cierre de la muestra, y a la probabilidad de que sea transformada físicamente o estropeada por el espectador mientras que permanezca en exhibición. Además, su semejanza a un espectacular o manta de protesta podría hacernos pensar en las numerosas marchas, huelgas, ocupaciones, plantones, bloqueos y otras formas de acción directa que actualmente ocurren alrededor del mundo, y de la esperanza de que estos sean procesos temporales que traigan consigo logros favorables e inquebrantables a la mayoría, incluso cuando sabemos que la lucha personal, así como la social es perpetua, algo indudablemente vital para la autoconciencia y la reflexión.

Untitled # 52 consists by a structure that was built inside the exhibition hall in Artere-a and is slightly assimilated into a billboard, the border wall between Mexicali and Calexico, through which the artist transits daily, or a Blanket of manifestation or protest. The play stretches along the small room almost in its entirety, andconfronts the viewer as he approaches.

Because of its size and diagonal position in relation to the room, it seems as if the piece had been forcefully forced into space, and that somehow it did not fit naturally into its surroundings – this is an object or thing planted in its current place Which can only dwell in it for a certain time.

The temporality of the work echoes what the text says and is accentuated by the impermanence of the medium used to apply the letters on the surface. The dark tone around the phrase is graphite dust, a material that can be easily muddled by visitors and create marks, markings and scratches on the work, this gives the viewer the possibility of interacting with / or damaging the piece, either Deliberately or not. Site specific works and installation art are ephemeral by nature, and as such, Untitled # 52 is self-referential.

The piece points to its anticipated displacement or destruction after the close of the show, and to the likelihood that it will be physically transformed or damaged by the viewer while it remains on display. In addition, its resemblance to a spectacular or blanket of protest could make us think of the numerous marches, strikes, occupations, plantings, blockades and other forms of direct action currently taking place around the world, and the hope that these are temporary processes that Bring with them favorable and unshakable achievements to the majority, even when we know that personal as well as social struggle is perpetual, something
undoubtedly vital for self-awareness and reflection.

Scroll hacia arriba